El Nido
Pocos restaurantes cuentan la historia de Rosarito como El Nido, abierto en 1971 sobre el bulevar Benito Juárez y decorado como un rancho bajacaliforniano detenido en el tiempo: piedra, madera, cascadas interiores, ruedas de carreta y suficientes plantas y aves para hacer honor al nombre. Es el steakhouse clásico del pueblo, de los pocos de mantel serio que sobreviven en el sur del centro, a unas cuadras del Rosarito Beach Hotel.
La cocina gira alrededor de la parrilla de leña: cortes de res, carne asada al estilo de la casa y —su verdadera firma— carnes de su propio rancho en los cerros al este del pueblo, incluidos venado y codorniz, algo que prácticamente ningún otro restaurante de la zona puede presumir. Hay también pescados y mariscos frescos para completar la mesa. El rango de precios es de restaurante formal (calcula una cena completa en el rango de los 25 a 50 dólares por persona según el corte), y el ambiente es de cena tranquila: parejas, familias celebrando y estadounidenses nostálgicos que llevan décadas volviendo. Abre todos los días en horario de comida y cena.
La honestidad que nos toca: las reseñas recientes son mixtas — la mayoría sigue elogiando el sabor a leña y el ambiente único, pero varias de 2025-2026 reportan altibajos de cocina, con cortes que llegan más cocidos de lo pedido; sé muy claro con tu término y, si el filete llega pasado, devuélvelo sin pena.
Aun así, como experiencia — cenar venado junto a una cascada interior en un restaurante con medio siglo de historia — no hay nada igual en Rosarito. Está a cinco minutos a pie del hotel más emblemático del pueblo y cualquier taxi lo ubica; si vienes desde la frontera, son unos 40 minutos por la escénica o la libre hasta el centro.
No te puedes perder
- ◆Cortes a la parrilla de leña
- ◆Venado y codorniz del rancho propio
- ◆Carne asada
- ◆El jardín interior con cascadas
